domingo, 15 de junio de 2008

Frente al cuadro de Servulo


“Cállame, pero con fundamento”, fueron las palabras que una amiga me lanzaba entre copas, un bonito bar, un cuadro de mujer mirando y un grupo de amigos reunidos en una acogedora habitación que aparentaba una zona VIP. En ese momento, y muy dentro de mi, le di la razón, no tenía precisamente un fundamento para callarla; aunque tengo que decir que su elocución sobre un cuadro de Servulo Gutiérrez me pareció tedioso para la noche que disfrutábamos.
Esta amena discusión comenzó con el nombre de un cuadro que la dueña de casa había colocado en su bar, “mujer iqueña” dijo su esposo, lo cual desató una racial conversación donde una de las compañeras reunidas refutaba el nombre señalando que no podía ser una mujer iqueña porque no tenía “chapitas” en sus mejillas, además la tez del pasivo rostro de la modelo del cuadro era muy blanco para ser, en pocas palabras, peruana, más bien europea parece - señalaba la compañera.

Esta amena discusión, estoy segura sin querer, se tiño de un tinte raciston al revés, ya que la mujer del cuadro no podía ser iqueña por el hecho de ser más blanca (claro hubiera sido más interesante si la discusión hubiera partido de que la mujer no podía ser iqueña porque era muy oscurita). Lo cual pensándolo bien es absurdo realmente, porque en la Costa, Sierra y Selva peruana, ya que ningún lugar de nuestro país se salva, estamos totalmente mezclados y como reza el dicho “el que no tiene de inga, tiene de mandinga”.

Es evidente que el racismo contra negros y mestizos está latente en nuestra sociedad y como muestra están dos episodios recientes: “Los Malditos de Larcomar” y el “Grupo Cinco”, que han sido lamentables y debe llamar la atención del ciudadano de pie, que ya debe comenzar a entender, y me incluyo, que todos somos iguales. Otra cosa, espero que tanto el alcalde Masías y la tienda Designers se disculpen por lo sucedido, ya que no podemos, después de tantos años, continuar con esas conductas vejatorias.

A propósito el cuadro de la discusión se llama “Retrato de Mujer” y fue pintado por Servulo Gutiérrez en 1954, y sí quizás no sea una típica mujer peruana, aunque yo me hubiera fijado más en la pasividad de su rostro y la fuerza de los trazos rojos de su melena que desencadenan en lo que llamo “su pequeño infierno”.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Querida amiga, entendiste al revés la discusión precisamente por el exceso de wisky y baylis, trago de tías decían por ahí, lo que en verdad me sorprende es que escribas esto estando sobria. Sí, el cuadro se llama "Retrato de Mujer" pintado en 1954 y no como dijeron sus dueños "Mujer Iqueña", la discusión empezó precisamente por enmarcar esta obra geográficamente y no por un tema racial como mal dices. Si has revisado algo de información te darás cuenta que Sérvulo Gutiérrez pasó mucho tiempo en Europa y alternó estrechamente en Lima con amigas extranjeras como Zarina Helfgott y alguna otra de la que no recuerdo el nombre y que han sido también retratadas por el artista iqueño.
Sobre las “chapitas” y sobre tu percepción de una discusión “racista sin querer” debo decir que estas por segunda vez confundida, pues yo hacía referencia al efecto del sol en la piel de cualquier ser humano expuesto a climas jodidos, contaba que las chapitas eran más bien mías cuando viví por muchos años en la sierra, pues es un hecho que la piel se te maltrata mucho en climas secos y lugares altos o desérticos, y si le prestas atención a fotografías de personas que viven en estas zonas del país te darás cuenta que es una característica particular desde Cajamarca hasta Puno. (No era que la chica de Sérvulo debería haber tenido chapitas, jajajajaja!), en fin sobre los iqueños decía yo que precisamente su exposición al sol intenso en un espacio desértico los broncea particularmente, como en Piura si quieres y que la chica de Sérvulo estaba muy blanca y no me parecía representativa (tampoco tenía que serlo), salvo que haya vivido bajo la sombra en medio de los años cincuentas donde no había tanta tecnología cosmética, esa era mi duda en el marco geográfico y no racista como pretendes hacer ver en tu post. Era simplemente una mujer.
Finalmente y para no ser tediosa, creo que el tema de lo racial aún es muy sensible, sin embargo muchas cosas se pueden mal interpretar en el discurso aunque las actitudes pueden decir mucho más….por ejemplo, a una amiga le incomodó que en una discoteca huancaína hayan tan pocos blanquitos para bailar, así que prefirió una chela y el solitario meneo de sus propios pies.
Una consulta a que te refieres cuando dices: “…el cuadro de la discusión se llama ‘Retrato de Mujer’ (…)y sí quizás no sea una típica mujer peruana…”
La amiga.

Marjorie dijo...

A La Amiga, tienes razón en indicar que el título del cuadro dado "por el esposo" fue erróneo, ya que según el título no se trataba de una mujer iqueña sino simplemente de una "mujer", aunque eso sigue siendo discutible porque puede ser iqueña así Servulo tenga tantas amigas extranjeras... pero eso no quita que la discusión se basó en el tono de piel de la modelo, lo cual es una discusión de índole racial. Es decir, la modelo no podía ser iqueña porque era muy blanca; lo cual es debatible considerando que en el Perú hasta en Chincha hay blancos, y por eso no dejan de ser chinchanos. Lo mismo pasa en Huancayo…. Hay varios casos registrados, y no dejan de ser de Huancayo, verdad?

Respecto a tu pregunta, a "que te refieres cuando dices: …el cuadro de la discusión se llama ‘Retrato de Mujer’ (…) y sí quizás no sea una típica mujer peruana…", pues no me refiero precisamente al color de piel sino a las características emocionales que el cuadro me revela, si fuera peruana yo la hubiera hecho menos pasiva y con los ojos más vivaces; es decir que me demuestre fuerza, pero eso es subjetivo, porque es solo lo que yo pienso del cuadro.

Balam dijo...

"si fuera peruana yo la hubiera hecho menos pasiva y con los ojos más vivaces; es decir que me demuestre fuerza, pero eso es subjetivo, porque es solo lo que yo pienso del cuadro". No pues, què les pasa, dejan mal al género...Yo las amo a todas

Anónimo dijo...

La riqueza de una obra de arte como la pintura "Retrato de Mujer" , está en el valor que le dan quienes la admiran, no hay principios que la rijan.
Gracias por vuestros comentarios, en especial a Marjorie por dar continuidad al interesante debate en la blogosfera
... por siacaso hay un nuevo cuadro en casa, a ver cuando se animan a visitarnos.

Anónimo dijo...

para terminar esta discusión(por lo menos de mi parte)....dicen los científicos que la raza se determina por caracteres biológicos y genéticos y no por el efecto del clima en la piel. Lo demás me da flojera.
La amiga (¿de todos?)

Chichi peralta dijo...

Para el comentario de las 13:21

Pucha amiga lo que dices es pura demagogia. El valor no está en quien lo mirè porque para eso hay estàndares para definir què obra de arte es buena o no. Sino en vez de obras de arte tendríamos telenovelas.

Dorita dijo...

Supongo que está refiriéndose a obras de arte, NO a telenovelas, son categorias distintas, no hay punto de comparación.

Anónimo dijo...

Y quién dice que "la mujer" es mujer? Yo cuestionaría eso. Me parece que Sérvulo Gutiérrez busca confundir a quien ve su cuadro. El se adelantaba a su época en esas cosas, no?

Chuletas

Tongo dijo...

Àhora resulta que Sérvulo retrataba a gays, a drag queens????, a tranformistas??? Pucha, valdría la pena, a menos lo tendrían en cuenta en el día dekl orgullo gay.

tigresa del oriente dijo...

yo conocí un chico en iquitos que se llamaba servulino pero era bien pendejo porque me dijo que era un pintor y cuando salí embarazada se pintó de colores el condenado! no será este que hizo el cuadro?, me avisan no sean malitos.

Anónimo dijo...

Lo que no he entendido muy bien es lo del "esposo" y su "mujer". Total, ¿no era iqueña porque tenía la piel blanca? ¿O es que la mujer era la de las chapitas huancas? Pueden hacerme un mapa de actores por favor!

Chuletas